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Fecha de publicación 30 de oct. de 2026

🛤️ ¡Asegúrate de estar en el camino correcto!

Fecha de publicación 30 de oct. de 2026

Espero que estés disfrutando estas palabras tanto como yo las he disfrutado al escribirlas. No hay nada más increíble que descubrir quién es Jesús.

Dice el refrán: “Todos los caminos conducen a Roma”. Puede ser cierto para llegar a una ciudad, pero no cuando hablamos de llegar a Dios.

Jesús dice a sus discípulos que regresaría al Padre. Tomás le preguntó cómo podrían conocer el camino. Jesús respondió: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí” (Juan 14:6 NTV)

Estas palabras volvieron a impactarme: Jesús no dijo que era un camino posible. Dijo que Él es el camino. No entregó una lista de requisitos ni nos pidió que construyéramos nuestro acceso. Él vino a buscarnos y abrió el camino hacia el Padre.

El mundo nos dice que todas las creencias conducen al mismo lugar, siempre que seamos sinceros o hagamos buenas obras. Pero Jesús fue claro: no llegamos al Padre por nuestros méritos, religión o esfuerzos. Llegamos únicamente por medio de Él.

Aunque el camino es uno solo, la invitación sigue abierta para todos. En la cruz, Jesús hizo por nosotros lo que nunca habríamos podido hacer: quitó el pecado que nos separaba de Dios y nos reconcilió con el Padre.

Amigo/a, no tienes que vivir intentando ganarte un lugar delante de Dios. En Jesús, el camino ya fue abierto. Puedes acercarte al Padre con confianza, sabiendo que eres recibido por lo que Cristo hizo por ti.

Pregúntate hoy: ¿estoy confiando plenamente en Jesús o todavía intento encontrar mi propio camino hacia Dios?

¿Te gustaría orar conmigo?: “Jesús, gracias porque eres el camino al Padre. Ayúdame a confiar solamente en ti y a vivir con la seguridad de que, por medio de tu obra, tengo acceso mi Padre. En tu nombre Jesús. Amén”.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.