💐Antes que florezca
Esta semana hablamos de esos momentos en los que Dios parece tomarse su tiempo para responder.
Recuerdo una temporada difícil, orando por nuestras finanzas. Llevaba orando varios meses y no había señales, ni puertas abriéndose, ni respuestas. Solo silencio. Y en ese silencio empecé a preguntarme: ¿estará Dios realmente escuchando?
Quizás tú también estás ahí.
El problema es que solemos medir todo por lo que podemos ver o sentir. Es fácil creer cuando las puertas se abren y las respuestas llegan rápido. Pero cuando no vemos o sentimos cambios, es fácil desanimarse o incluso rendirse.
Lo que aprendí es que muchas de las obras más importantes de Dios comienzan donde nadie puede verlas.
Piensa en una semilla bajo la tierra. Desde afuera parece que no hay movimiento. Pero debajo, en el silencio, algo está tomando forma. Se están formando raíces fuertes, las que después sostendrán todo lo que se verá afuera.
Así trabaja Dios en nuestra vida. Mientras esperas una respuesta externa, Él puede estar haciendo una obra interna. Sanando áreas profundas del corazón, fortaleciendo tu fe, ordenando circunstancias que tú no puedes ver todavía.
Lo visible llama nuestra atención. Lo invisible transforma nuestra vida.
Esta es su promesa: “Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos” (Romanos 8:28, NTV).
No dice: “algunas cosas”. Dice “todas”. Incluso los tiempos lentos. Incluso las puertas cerradas. Incluso las temporadas donde parece que el cielo no se mueve.
Pero confía en esto, Amigo/a: si todavía no ves el fruto, es porque todavía estás antes de que florezca.
¡Dios está trabajando todo para tu bien!