❤️🔥 Amar como Cristo ama
El otro día hice algo sencillo, pero que para mi esposa significó mucho.
Venía de un día largo, estaba cansada y con mucho dolor en el cuello y la espalda. Al día siguiente teníamos una reunión en casa y, como en toda casa con niños pequeños, el desorden era evidente.
Aunque no había nada que deseara más en ese momento que acostarme a leer, decidí que ella fuera a descansar y le dije que yo me encargaría de limpiar la casa.
No pensé que fuera algo extraordinario… hasta que me abrazó y comenzó a llorar de agradecimiento.
Ese momento me llevó directo al pasaje que estamos viendo esta semana, donde Pablo dice:
“Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella.” Efesios 5:25 (NVI)
Creo que no es casualidad que el lugar donde damos nuestros votos se llame altar.
Un altar es un lugar de sacrificio. Y cuando nos casamos, en ese mismo altar, estamos sacrificando nuestro “yo”.
El llamado de Efesios no es solo a grandes actos heroicos, sino a una vida de sacrificio cotidiano, de entrega mutua, de amor que se demuestra en lo pequeño, en lo ordinario, en el día a día.
Amigo/a, amar como Cristo no siempre se ve espectacular, pero siempre es intencional.
Ese amor se observa cuando haces un servicio a pesar del cansancio. En ceder cuando podrías imponer. En amar cuando nadie aplaude. Si eres esposo, este es el llamado que Dios pone delante de ti: amar a tu esposa como Cristo amó a la iglesia.
Es un estándar alto… pero también es una invitación a parecerte más a Jesús.
Y si aún no estás casado, este es el tipo de hombre que Dios te está formando: uno dispuesto a sacrificar no solo su vida, sino también su comodidad, su orgullo y sus deseos, por amor. Porque amar como Cristo siempre transforma, empezando por uno mismo.
Por eso, que te parece si esta semana te propones amar como Cristo ama… sacrificialmente.