• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 22 de feb. de 2026

🫂 Ama a otros con el amor que has recibido

Fecha de publicación 22 de feb. de 2026

A lo largo de esta semana has recorrido seis pasos que, sin duda, pueden transformar tu vida en la medida en que decidas ponerlos en práctica. Cada uno de ellos ha sido una invitación a acercarte más a Dios y a vivir desde una fe más viva.

Y hoy llegas al último paso. Y, al igual que los anteriores, no es menor ni secundario.

Como veíamos ayer, la gratitud produce un cambio profundo en tu interior. Cuando aprendes a vivir agradecido, tu manera de mirar a las personas y a las circunstancias comienza a transformarse. Dejas de ver desde el egoísmo y empiezas a vivir con más gracia, paciencia y compasión.

Esa gratitud abre el camino al amor. Te permite valorar más a quienes te rodean y reconocer que cada persona es vista y amada por Dios. Comienzas a mirar con los ojos de Jesús.

El apóstol Pablo lo expresa así: “Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía” (Colosenses 3:14, NTV).

Sí, Amigo/a, la palabra “vístanse” habla de una decisión diaria. Así como eliges cada mañana qué ropa ponerte, también eliges con qué actitud vas a vivir. El amor no es solo un sentimiento; es una elección que se expresa en acciones concretas.

El verdadero amor siempre está en acción. Te impulsa a salir de ti mismo y a buscar el bien de otros, incluso cuando no es cómodo o conveniente.

Este es el séptimo paso para este año: ama a otros con el mismo amor que has recibido.

A tu alrededor hay personas que necesitan experimentar ese amor. Allí donde estés, permite que el amor de Dios fluya a través de ti. Que Su amor en tu vida te lleve a amar más, y que muchos puedan ser tocados por Dios a través de tu manera de vivir.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.