• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 5 de abr. de 2026

📈 A su ritmo

Fecha de publicación 5 de abr. de 2026

Hubo un momento en mi caminar y crecimiento espiritual en el que entendí algo importante: Dios no solo quiere que lo escuches, sino que realmente anhela que lo sigas. Porque escuchar su voz transforma, pero obedecerla cambia la dirección de tu vida.

A lo largo de estos días hablamos de aprender a reconocer la voz de Dios, de discernirla en medio del ruido, de confiar cuando Él cierra puertas y de obedecer aun cuando no entiendes. Pero todo eso se resume en una sola invitación: caminar con Él.

La Biblia dice: “Muéstrame, Señor, tus caminos; enséñame tus sendas. Guíame en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación.” (Salmos 25:4–5, NTV)

Y esta es también mi oración por ti y por mí: vivir guiado por el Espíritu no siempre significa tener todas las respuestas, sino depender de Dios paso a paso. Significa dejar de correr delante de Él o de quedarte atrás, y aprender a caminar a su ritmo. A veces será un ritmo lento, de espera; otras, de fe y valentía. Pero siempre será un camino seguro.

*|FNAME|*, la guía de Dios no elimina los desafíos, pero sí te da dirección, propósito y paz. Recuerda que no estás improvisando la vida, sino caminando acompañado por un Dios que ve más lejos de lo que tú puedes ver.

Hoy, la invitación es sencilla: elegir vivir guiado por su Espíritu, no solo en momentos puntuales, sino cada día.

Hemos llegado al final de esta serie. Espero que estas palabras te hayan animado a vivir guiado por su Espíritu, con un corazón dispuesto.

¿Qué te parece si terminamos con una oración?

Oremos: Señor, enséñame tus caminos. Guíame en tu verdad y ayúdame a caminar contigo cada día. Quiero depender de tu Espíritu y confiar en tu dirección. Amén.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.