• ES
    • AR Arabic
    • CS Czech
    • DE German
    • EN English
    • ES Spanish
    • FA Farsi
    • FR French
    • HI Hindi
    • HI English (India)
    • HU Hungarian
    • HY Armenian
    • ID Bahasa
    • IT Italian
    • JA Japanese
    • KO Korean
    • MG Malagasy
    • MM Burmese
    • NL Dutch
    • NL Flemish
    • NO Norwegian
    • PT Portuguese
    • RO Romanian
    • RU Russian
    • SV Swedish
    • TA Tamil
    • TH Thai
    • TL Tagalog
    • TL Taglish
    • TR Turkish
    • UK Ukrainian
    • UR Urdu
Fecha de publicación 2 de feb. de 2026

🚪 A la puerta de tu milagro

Fecha de publicación 2 de feb. de 2026

Quizás este sea el año donde veas cumplirse aquello por lo que tanto has orado. 

Hace unas semanas estuve mirando un documental que se llama Milagros, donde se documentan varios testimonios de sanidad. Sabemos que Dios es el mismo ayer, hoy y por los siglos, y que todavía hoy Él hace milagros.

Amigo/a, te pregunto: ¿has estado orando por un milagro? ¿Sanidad en tu cuerpo, alguna situación en tus finanzas, o incluso has estado orando por un familiar? Quizás has pensado: “Bueno, ya Dios no contesta esta oración”.

Pero te animo a no rendirte, porque probablemente estás a la puerta de aquello por lo que tanto has estado orando.

De hecho tenemos, el ejemplo de Abraham. Romanos 4:19 (NTV) dice: “Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.” Él tenía razones humanas para rendirse: su edad, el cuerpo de Sara, los años de espera. Todo parecía gritar que la promesa era imposible. Sin embargo, la Escritura dice que “esperó contra esperanza” (Romanos 4:18). No negó la realidad, pero eligió creerle a Dios por encima de ella.

Abraham pudo ver su promesa cumplida, no solo por la promesa en sí, sino porque sabía quién había hecho la promesa: Dios mismo. Él le creyó a pesar de lo que parecía humanamente imposible.

Sin duda, la fe se vuelve una decisión. Recuerda que ese mismo Dios sigue obrando y anhela obrar en nuestras vidas hoy. Por eso, esta semana quiero animarte a que caminemos juntos, creyendo que este puede ser el año en el que veas tu milagro o tu promesa cumplida.

Amigo/a, ¿qué pasaría si hoy eliges creerle a Dios una vez más, aun cuando todo diga lo contrario? Recuerda, la fe que persevera es la que abre la puerta al milagro.

No lo olvides nunca: ¡Eres un Milagro!

Lorena Fitzgerald
Author

Formo parte del Ministerio de la Mujer de mi iglesia y hago coaching con mujeres. Disfruto compartir y ayudar a otros en su viaje espiritual.