¡Las apariencias engañan!

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¿Te han roto alguna vez el corazón?

Imagina cómo se debía sentir José cuando se dio cuenta de que María, su prometida, estaba embarazada. Seguramente ella le contó la experiencia con el ángel, y lo que Dios había hecho con ella, como vimos ayer, pero… ¿cómo podía ser eso verdad? No había ningún precedente bíblico de que una virgen se hubiese quedado embarazada sin tener relaciones, y lo que era seguro es que él no era el padre, por lo que parecía obvio lo que había ocurrido. 

Imagina su dolor al pensar que María no solo le había engañado, sino que además le estaba mintiendo a la cara con una historia que parecía imposible. José hubiese podido estallar en cólera y haber denunciado a María, lo cual hubiese podido incluso costarle a ella la vida, ya que en aquellos tiempos se solía apedrear a los que tenían conductas inmorales. 

Pero José no era así. Dice la Biblia que él era justo, y que por eso tuvo una idea: dejar secretamente a María. Al hacer eso:

  • Renunciaba a su sueño de estar con María por el resto de su vida
  • Y daba a entender a todos que el niño era suyo, cargando así con la culpa de haber tenido un hijo fuera del matrimonio, para proteger a María.

Ella de seguro estaba también angustiada, pensando que quizá José la dejaría. No parecía que esta historia pudiese tener un final feliz, pero la Biblia continúa diciendo que, mientras José pensaba en todo esto, “he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer…” (Mateo 1:20). ¡En un momento, Dios lo cambió todo de nuevo!

Querido(a) amigo(a), Dios es especialista en situaciones imposibles. Aunque te parezca que todo está perdido, ¡sigue adelante! Sigue creyendo en las promesas de Dios para tu vida y dando pasos de fe: Él es “Dios con nosotros”, el Dios que está contigo, y que tiene ya milagros preparados para ti.

¡Eres un Milagro!
Christian Misch